Historia
Linde+Wiemann
Linde+Wiemann
Objetivo: estar cerca del cliente
Fritz Linde y Robert Wiemann fundaron el grupo Linde+Wiemann en Alemania en 1939. Sus primeros productos fueron rieles de cortinas y piezas para bicicletas. En 1952 adquieren la sede actual, situada en Dillenburg, y establecen los primeros contactos con la industria del automóvil. La positiva evolución del negocio impulsa una ampliación de instalaciones y la construcción de una zona de prototipos. La firma alcanza su 50º aniversario con 375 empleados y unas ventas de 85 millones de marcos alemanes de la época.
Su primera implantación en España se produjo en 1989, con un centro en La Garriga (Barcelona). En cuanto a Linde+Wiemann Zaragoza, su historia está estrechamente ligada a la de la antigua Opel España. En 2008, General Motors le otorgaba un premio que la distinguía como proveedor estratégico, un reconocimiento que llegó acompañado de una importante cartera de pedidos. Para atenderlos, Linde+Wiemann Group decidió construir una fábrica próxima a la de Opel en Figueruelas y eligió el polígono industrial El Pradillo de Pedrola.
Aquellos pedidos para el Meriva fueron el comienzo de una fructífera relación que continúa en la actualidad con Stellantis. Aunque Opel fue su primer cliente principal, a la lista se fueron sumando Ford, Mercedes o Volkswagen.
Aquellos pedidos para el Meriva fueron el comienzo de una fructífera relación que continúa en la actualidad con Stellantis. Aunque Opel fue su primer cliente principal, a la lista se fueron sumando Ford, Mercedes o Volkswagen.
Algunos de los hitos más memorables de la planta zaragozana han sido su implicación en la relocalización del Opel Mokka desde Corea del Sur o el lanzamiento del Opel Corsa de 2019. En cuanto al pasado más reciente, hace dos años comenzó a trabajar con nuevos materiales para rebajar el peso de los vehículos eléctricos y actualmente se está especializando en este tipo de productos fabricados con aluminio, de la mano de inversiones que alcanzarán los seis millones de euros en total el año que viene.
Respecto al futuro, la fábrica tiene garantizada su continuidad al menos hasta 2035 debido a una importante cantidad de pedidos ya adjudicados. “Estamos trabajando para seguir creciendo de la mano de nuevos OEMs y con la llegada de empresas chinas a Aragón relacionadas con la gigafactoría de baterías. Tenemos por delante un futuro con oportunidades”, augura Dueñas.s internacionales.
