Historia
MANN+HUMMEL
MANN+HUMMEL
60 años como referente en filtración
Este año 2025 se celebra el 60º aniversario de MANN+HUMMEL en Aragón, una efeméride que llena de orgullo a su directora general, Elena Latorre. Durante esta trayectoria, la compañía ha atravesado por distintos periodos “en los que hemos vivido de todo” -confiesa-, desarrollando distintos proyectos para seguir siendo competitivos en un mercado altamente exigente. Pero toda historia tiene un comienzo…
En 1964, don Julián Laudo Clavero recibe una carta que marcaría su destino. Como director general de Talleres Cataluña (TACA) -empresa zaragozana dedicada a la fabricación de frenos de aire y basculantes para camiones-, en la misiva uno de sus clientes, Barreiros Diésel, le informa de la creación de una fábrica española de filtros para automóviles y camiones bajo licencia de la casa alemana Filterwerk MANN+HUMMEL. Se trataba de un proyecto complejo y exigente, pues requería una inversión inicial de 50 millones de pesetas; suponía la creación de 250 puestos de trabajo; y, para TACA, planteaba la dificultad de construir sobre un terreno de cultivo de regadío. Sin embargo, Laudo se interesó por la propuesta y el 15 de mayo de 1964 se reunió con los representantes alemanes para establecer las condiciones del acuerdo del que surgiría una nueva empresa: TACA MANN.
Sus inicios fueron duros, tanto por la propia dificultad que supone abrirse un hueco en el mercado como por el complicado momento que atravesaba la industria de la automoción española, sometida a un fuerte intervencionismo y a la escasez de recursos económicos. Sin embargo, TACA MANN consiguió sobrevivir y crecer rápidamente. Además, para ofrecer productos de calidad, apostó desde el principio por la investigación y el desarrollo, como demuestra el hecho de que en 1965 la empresa ya contara con su primer laboratorio en el que se llevaban a cabo tanto ensayos de materias primas como ensayos generales de filtros de aire para la comprobación de pérdidas de carga, la capacidad de retención de polvo y el rendimiento.
Hay que dar un salto hasta 1971 para encontrar otro hecho clave en la compañía: la compra del 90% de las acciones de TACA MANN por parte de Filterwerk MANN+HUMMEL, con lo que pasa a denominarse Filtros Mann. Algunos ejemplos de hitos industriales en esta fase de su historia son los primeros trabajos para el Simca 1.000 o el primer filtro de polipropileno en 1975, en sustitución de las tradicionales piezas metálicas, fabricado para el Ford Fiesta.
Durante la siguiente etapa de la compañía se efectúan inversiones relevantes en maquinaria e instalaciones, además de adquirir prestigio internacional de la mano del aumento de las exportaciones y de consolidar avances sociales en materia laboral. A principios de la década de los 90, Filtros Mann alcanzaba una cuota del 70% en el mercado español de recambios y una plantilla de 757 empleados.
Uno de los momentos más importantes fue la construcción de las instalaciones actuales en Plaza hace ahora 20 años, lo que supuso un espaldarazo en inversión a la apuesta de la compañía por mantener una planta de fabricación en España. Allí se integran todas las tecnologías de las que dispone: inyección de plástico, soplado de plástico, elementos filtrantes y montaje. “Somos la única factoría que tiene la capacidad de generar todo el sistema de integración de aire al motor en una sola ubicación”, destaca Latorre.
A partir de 2015, la automatización adquiere un protagonismo absoluto a través de robots colaborativos, que han contribuido a mejorar la vida de los trabajadores realizando tareas tediosas de escaso valor añadido, o de la fabricación aditiva, al permitirle diseñar y construir sus propios utillajes y herramientas gracias a las impresoras 3D para integrarlas en la producción.
El anuncio más reciente que ha llenado de ilusión y optimismo a la planta de Zaragoza fue su elección para fabricar, en exclusiva, sus protectores para baterías de coche eléctrico. Estos sistemas de ventilación o ‘venting units’ son el núcleo de la movilidad eléctrica, ya que evitan la entrada de agua y polvo y compensan las diferencias de presión ocasionadas por cambios en la temperatura ambiente o diferencias de altitud. Este año se ha puesto en marcha la séptima línea de producción de estas unidades de desgasificación, lo que responde a una clara apuesta de la compañía alemana por diversificarse en la fabricación y comercialización de productos enfocados a nuevas formas de movilidad.

