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Pomceg

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UN SASTRE A MEDIDA DE LA ELECTRÓNICA

Pomceg Electronics desarrolla y fabrica transformadores y bobinas de baja potencia para aplicaciones en el mercado de la electrónica de consumo e industrial. Ubicada en Cuarte de Huerva, tiene capacidad para producir entre 400 y mil piezas por hora en función del modelo y de las necesidades del cliente gracias a la automatización de sus procesos, lo que le permite ser competitiva en precio frente a los fabricantes asiáticos mejorando su calidad.

 

Con una facturación de 1,6 millones de euros y una plantilla de 12 trabajadores, una de las principales características de Pomceg es la personalización. “No tenemos catálogo, no trabajamos productos estándar. Somos un sastre que fabrica a medida de cada cliente, comprendemos sus necesidades, empatizamos con él y afrontamos sus problemas como si fueran nuestros. Aportamos experiencia y capacidad técnica, además de ofrecer producciones muy altas a un coste muy bajo”, resume Diego Márquez, gerente de la empresa. “Hemos transformado un producto muy técnico en una experiencia para el cliente: vendemos servicio a través de nuestros productos”, añade.

 

 

Pomceg está presente en diferentes sectores según el producto. Una de sus líneas de actuación es la producción de transformadores de baja frecuencia empleados para actividades muy específicas, como el vending, la distribución energética o la climatización. Sin embargo, el formato más fabricado y en el que Pomceg es especialista son los transformadores de alta frecuencia que se emplean en múltiples sectores, si bien la firma zaragozana está centrada en iluminación, metering (contadores de agua), electrodomésticos, audio y sector médico.

 

 

 A estos dos tipos de producto se sumó, hace dos años, los transformadores para aplicaciones de potencia, donde la fase de diseño se realiza conjuntamente con el cliente. “Son productos muy tecnológicos que aportan un gran valor añadido. Los estamos desarrollando principalmente para los cargadores de vehículos eléctricos y nos hemos convertido en proveedores preferenciales para un modelo de Renault y para otra multinacional española especializada en estos dispositivos”, explica Márquez. El otro sector al que Pomceg está dirigiendo sus esfuerzos son las energías renovables. “Van a jugar un papel fundamental en el desarrollo de las sociedades europeas en los próximos años, debido a la alta demanda de energía que se espera que provoque el vehículo eléctrico y a la necesidad de redimensionar las redes de distribución, así como las infraestructuras de generación de electricidad”, argumenta.

 

 

El destino principal de las ventas de Pomceg es el territorio nacional, aunque sus productos también están en países europeos como Francia, Alemania, Portugal o República Checa. Sus exportaciones han crecido un 10% en los últimos años en lugares como India o Reino Unido y Márquez prevé que aumenten un 25% en los dos próximos ejercicios gracias a los nuevos modelos de automoción, donde incluye no solo los coches, sino también otros vehículos de movilidad eléctrica como motos, bicicletas y patinetes. La estrategia comercial de Pomceg también pasa por ampliar mercados en el viejo continente, concretamente en la parte francófona de Bélgica y en Holanda, para lo cual ha emprendido un proceso de selección de agentes comerciales. Asimismo, otro de sus objetivos es ampliar las labores de I+D para adquirir una posición preferente en lo que a nuevas tecnologías del vehículo eléctrico se refiere. En este sentido, la empresa está inmersa en dos proyectos de desarrollo e innovación en colaboración con diferentes empresas, universidades y entidades tecnológicas.

En cualquier caso, Márquez es optimista. “Creo que el futuro es prometedor. La automoción es el tractor de la economía europea y siempre va a estar ahí, aunque cambie de generación. Auguro una ventana de oportunidades muy interesantes y tenemos que estar preparados para aprovecharlas”, sentencia.